En el planeta creativo, artistas y profesionales sufrimos continuamente presiones y tratos complicados tanto en proyectos lucrativos como no lucrativos, por ello este decálogo ayudará a saber si su ética de empresario encaja con mi ética de profesional.

 

1.  Los profesionales del sector son igualmente respetables tanto los internos de la empresa o proyecto como los externos. Puede estar de acuerdo o no, tener una visión u otra o incluso ejercer críticas justificadas o injustificadas hacia la labor, pero eso no es justificación para su descalificación y/o degradación (o intento de degradación).

 

2.  El objetivo de la empresa o proyecto debe ser de libre competencia y mejora de oferta o calidad de producto no de destrucción directa de competidores.

 

3. La empresa deberá de pagar en plazos estimados sus deudas y  cumplir las condiciones estipuladas en el contrato. En caso de tener personalmente algún tipo de responsabilidad en el proyecto y los contratos de este con terceros, también deberá cumplir las condiciones establecidas con estos terceros.

 

4. No trabajo con empresas que anteponen sus garantías sobre impactos sociales, impactos sobre el medioambiente o las libertades de opinión y/o públicas.

 

5. En caso de que sea responsable de su gestión y/o buen camino, me desvincularé de cualquier proyecto que de forma unilateral cambie la labor, líneas de trabajo, u objetivos pactados inicialmente y de los que fui encargado si entiendo que las nuevas definiciones llevan a mal cabo el objetivo final o incumplen alguna de las partes de mi política personal.

 

6. En los proyectos no lucrativos, me desvincularé inmediatamente si alguna de las partes del proyecto obtiene beneficio personal y privado .

 

(Se excluye el reporte público: fundaciones, asociaciones, costes de proyecto…) Si un equipo de gente sacrifica su tiempo y dinero para llevar a cabo un objetivo sin retorno alguno, lo peor que puede hacer una persona es enriquecerse privativamente. Si es no lucrativo, es no lucrativo para todos. Otro escenario muy diferente, por supuesto, es que se obtenga un beneficio para ser reportado a una asociación o organización benéfica. 

 

No es ningún problema y de hecho he colaborado decenas de veces para que organizaciones como Cáritas obtengan algo de dinero para ejercer su importante labor.

 

7. (Excepto campañas electorales o de publicidad y labores de comunicación) no trabajo directamente con equipos políticos de un único signo, mis proyectos o labores deberán estar aceptadas por consenso político, en el caso que intervengan autoridades y/0 0rganismos públicos.

 

8. Puedo rescindir mis labores si los objetivos de las mismas son rechazados por la amplia mayoría de la opinión pública (Entendiendo que tiene un peso y razón de fondo real, es decir, no hay una manipulación en los medios).

 

9. Me iré en el momento que exista desconfianza en mi labor, tengo suficientes avales para poder reconocer el hecho de que si estoy involucrado en una empresa o proyecto trataré de hacer las cosas lo mejor que pueda y lo más rápido, no me gusta desperdiciar mi tiempo cuando puedo estar dedicándome a otra labor en cualquier otra parte.

 

10.Soy una persona que he demostrado saber hablar, razonar y contener la tensión en momentos difíciles, considero que he aprendido a trabajar bajo presión y por ello no acepto que otras personas no tengan esta capacidad, es decir, no esperen que reaccione ante gritos o malos humos y si este es el ambiente de trabajo definitivamente no es un lugar para mí.

 

No quiero que esto les provoque ninguna idea de que soy una persona inflexible o conflictiva, al contrario, he sido tan flexible que desde hace un tiempo me gusta hacer saber estas condiciones para que eventos futuros se resuelvan sin grandes problemáticas ni quebraderos de cabeza.